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Mi excusa para crear esta lista de recomendaciones

¿Quién podría negar que el "cine", en cuanto narración audiovisual, es una de las más importantes "presencias" en la vida de las mayorías? Quizás es el medio de entretención (de distracción, de acompañamiento, de descanso) más difundido y de mayor alcance que haya existido jamás. Por supuesto que está muy por encima de los libros, del deporte, de la música (cientos de personas prenden el TV desde temprano y lo apagan —cuando no se apaga automáticamente— por la noche). Las imágenes proyectadas nos rodean; invaden de un modo u otro nuestro ser, nuestra intimidad, nuestros sueños y fantasías.

Con esta “omnipresencia”, el medio audiovisual es ahora el medio por excelencia de difusión de “ideas”, de productos, de modos de vida, de paradigmas, de mercancías, de sucesos, de modos de entender, de maneras de creer, de los modos diversos de asumir actitudes… Las imágenes emitidas modelan, consciente o inconscientemente por parte del receptor de ellas, gustos, ilusiones, estilos de vida, “modas” en el vestir y en el besar, convenciones de las relaciones humanas en todos sus aspectos. Haya o no un continuo interés económico en el asunto, esta influencia es poderosa, inevitable, creciente, omniabarcante. Me pregunto si será posible hacerse consciente de esa influencia y escapar de ella o si podrá alguien recibirla con la libertad del pleno disfrute a que la presentación de los medios invita.

Haya o no un alguien detrás de esta influencia —de tal manera lograda en nuestra sociedad que hace de la idea de libertad algo digno de desprecio o, por lo menos, de risa—, un ser humano que se precie de pertenecer a nuestra especie —es decir, mínimamente digno— debe intentar escapar a la influencia de los capitalistas desesperados con la consecución de riqueza, y de toda la infinita ralea de manipuladores. Que haya gente que quiera aprovecharse de otra resulta, en este mundo, más o menos comprensible, pero que las víctimas se entreguen a esa esclavitud con el gesto idiota del borrego que piensa estar consiguiendo de ese modo la alegría y ejerciendo la libertad es motivo de escarnio y de conmiseración.

 

Espero que las recomendaciones del cine sirvan para lograr este escape. Sé que muchos se revolcarían ante la sola idea, la "locura", de escapar a tantos tontos programas de televisión, o a lo que yo considero pésimas producciones del séptimo arte; esos se creen libres viviendo "allí", como la mujer aquella de la novela "Farenheit 451", de Ray Bradbury, constantemente necesitada de la compañía narcótica de las imágenes, de la música, del locutor radial. A todos ellos habrá que ayudarles. El arte está para nuestro enriquecimiento gozoso, para que los seres humanos vivan más, vivan de veras como hombres, para aumentar la libertad de cada uno, para que cada uno encuentre -o forje- su personal identidad. El mal arte, o quienes se valen de él para conseguir nuestro dinero o nuestro cambio de mentalidad, consiguen lo contrario: esclavizar, manchar, confundie, narcotizar, ofuscar, uniformizar: deshumanizar, en una palabra.

Otro aspecto del mundo del arte cinematográfico es el de su "infinitud": el mundo de las narraciones audiovisuales es inabarcable. Ninguna persona puede pretender ni tan siquiera ver todas las películas, seriados, documentales, telenovelas, etc., que se proyectan, de un modo u otro, a lo largo y ancho de nuestro planeta. A duras penas podrá ver un pequeño porcentaje del total de la producción que se ha completado en este momento de nuestra historia. Siendo esto así, ¿qué películas ver?, ¿hay algunas creaciones en este campo que sean "indispensables", hitos de la historia del cine, verdaderas joyas que merezcan ser vistas?, o ¿todo es igualmente producto del afán comercial de algunos que buscan lo que gusta al público para que éste compre las boletas, pague por los alquileres, "consuma" publicidad, pague por las costosas crispetas, etc.? ¿Será que lo mejor es dejar que quienes deciden qué películas presentan en los teatros de la ciudad o qué películas ponen en alquiler escojan por nosotros, creándonos una ilusión de libertad entre las pocas que traen y nos ofrecen?

Yo no he encontrado la libertad en este campo (el de una de las artes) salvo cuando me he propuesto aprender a distinguir entre lo que es verdaderamente bueno y aquello que, por más "descrestante" y "bacano" que parezca, no merece mi inversión de atención o de dinero. Y aún después de muchos años sigo siendo cautivado muchas veces por aquellas producciones que no superarán la prueba de fuego del arte: el tiempo.

Afortunadamente, a lo largo de mi búsqueda he encontrado muchas cosas buenas. ¿Cómo sé que son buenas? Como es lógico por algunos de sus efectos en mí: porque me invitan a vivirlas de nuevo, por la clara sensación de haber descubierto cosas maravillosas en ellas, o de haber "visto" algo, o de haber vivido algo que valía la pena ser vivido y, sumado a alguna de estas agradables sensaciones, por la comparación con el gusto de otras personas: de aquellas que, por diversos aspectos que yo conozco de ellas, me dan motivos de seguridad en su buen gusto (cualidad indispensable de quien "ama" el arte en cualquiera de sus manifestaciones).

Lo que aquí ofrezco es una lista de las películas que yo quisiera que otros vieran, aquellas que me siento invitado a ver con otros, aquellas que recomiendo. Procuro dar la información de la película que considero necesaria para dos cosas: su identificación (nombre original, año, actores, etc.) y la elección (el tiempo de duración, mi comentario). Espero que sea de utilidad para que muchos aprendan a ver cine, enseñen a otros, y logren disfrutar de algunas de las mejores obras que se han hecho a lo largo de la corta historia de este arte.

Espero que de veras cumpla el propósito con el cual se está realizando este trabajo. No deje de ayudarme si cree que puede hacerlo.

 
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